140 g de mantequilla pomada
140 g de azúcar moreno
60 g de azúcar blanco
1 huevo y 1 yema
250 g de harina de trigo
3 g de bicarbonato
3 g de levadura química
Una pizca de sal
180 g de chocolate 85% (cualquier chocolate negro en trozos)
Opcional: 100 g de nueces pecanas picadas en trozos
ELABORACIÓN
Preparación de la masa
Crema la mantequilla: Bate la mantequilla pomada durante unos 4-5 minutos hasta que tenga una textura suave y cremosa.
Añade los húmedos: Incorpora el azúcar moreno, el azúcar blanco, el huevo entero y la yema. Mezcla todo bien hasta que quede bien integrado.
Incorpora los secos: Añade a la mezcla anterior la harina, la levadura química, el bicarbonato y la pizca de sal. Vuelve a mezclar hasta conseguir una masa homogénea.
El toque final: Incorpora los trozos de chocolate negro en dos tandas (y las nueces pecanas, si decides usarlas). Remueve con cuidado para que se repartan bien por toda la masa.
Primer reposo (Largo): Guarda la masa en la nevera durante un mínimo de 8 horas. Lo ideal es dejarla de un día para otro para que los sabores se asienten.
Dar forma y horneado
6. Forma las galletas: Saca la masa de la nevera y haz porciones de entre 130 y 160 gramos. Dales forma de prisma rectangular (hacia arriba, no bolitas aplastadas) para evitar que se desparramen y queden "más planas que la tierra según los terraplanistas de Cuarto Milenio".
7. Segundo reposo (Corto): Mete las galletas ya formadas en la nevera durante 30 minutos más para que la mantequilla vuelva a estar bien fría.
8. Precalienta el horno: Mientras las galletas hacen su último reposo, enciende el horno a 200°C y déjalo precalentando durante 15 minutos.
9. Horneado: Mete las galletas al horno de dos en dos. Hornéalas a 200°C durante exactamente 10 minutos.
10. Enfriado: Al sacarlas, pásalas con cuidado a una rejilla para dejarlas secar. Así el aire circulará por debajo, evitarás que se queden "blandurrias" por el calor residual y te quedarán perfectas.